miércoles, 19 de enero de 2011

Por más, o por menos.

Era un sueño solitario.

Como alma que lleva el viento.

Ante horrores era temerario.

Sorteaba males de a cientos.

¡Como si pudieran tocarlo!

En él vivían mil flores.

Y todos querían soñarlo.

Querían soñar con sus colores.

Era hijo de un mundo mejor.

Vivía siempre en la hora última.

Era hijo de la locura.

Vivía de promesas y de música.

lunes, 10 de enero de 2011

Angular

Nací, y vivo, prisionero de un castillo de quimeras.
Falsedades e ilusiones son mis únicas carceleras.

Muchas cosas terribles se ven en ésta triste cárcel.
Pero hay dos que jamás habran de verse en sus pasillos sin ángel.

Hay un cielo nocturno sin lucero que jamás se verá en ella,
pues, ¿qué trama puede tener, sin centro, una red de estrellas?

Hay un espejismo que jamás verá el día.
Es el de un mundo adonde vos no estás, vida mía.

sábado, 1 de enero de 2011

Presente.

A través del bosque
caminan las jóvenes
con diademas de lágrimas
adornando sus sienes.

A través del bosque
regresan los jóvenes
con esperanzas partidas
escritas en los semblantes.

De a poco
se avecinan
al fulgor
de la neblina.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Corazón Amplio.

Arena.

Arena eterna que corre,
arena eterna que vuela,
rebaños de dunas y vientos
sin pastores ni parcelas.

Desierto.

Desierto de sueños,
desierto de pesadilla,
inmensa jaula del viajero
de ahuecadas mejillas.

Horizonte.

Horizonte lento y fugitivo,
horizonte paciente y meditativo,
carcelero de prisión enorme
adonde se pierden los destinos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Guías

Siempre pienso con justicia.
Será que me gusta aquello
con sustancia de quimera.
Será que sueño con lo bello.

Siempre me voy tras el relámpago.
Será que me asusta el ruido
que llega después de lo avistado.
Será que para parpadear vivo.

Siempre me pierdo en laberintos.
Será que tengo la esperanza
de enredarme en los caminos.
Será que el horizonte no me alcanza.

Siempre vuelvo de noche.
Será que busco un día
pleno de derroches.
Será que busco una vida.

Siempre te recuerdo.
Será que atesoro los mares
entre tanto desierto.
Será que amo los corales.

domingo, 19 de diciembre de 2010

El mendigo.

Voy a huir del presente
con pasos de mentira;

voy a jugar mi suerte
y perder la partida;

voy a saltar al abismo
sin miedo a lo profundo;

voy a robar amuletos
a la codicia del mundo;

voy a desatar los sueños
antes de que tengan mella;

voy a volar con alas
de vacío y estrellas;

voy a olvidarme en silencio
de como me ven tus ojos;

voy a reirme en soledad
entre recuerdos y despojos.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Lluvias

Bailan acacias blancas
al caer de los árboles.
Saltaron sin miedo
y ahora flotan en el aire.

Los jazmines las esperan
con los rostros blancos
vueltos hacia el cielo,
y suspiros vanos.

Pero las acacias
no terminan de caer.
Y los árboles,
¡Los árboles!
nunca se terminan
de entristecer.

Sucedió y sucedía.

El jóven se moría
sin apuro y sin consuelo
de las horas soñadas
en otra compañía.

La jóven se ilusionaba
con un sol
que brillara para ella
y sus ojos iluminara.

Los viejos pedían
segundas chances
en senderos enmalezados
con la maraña de otros días.

Los niños jugaban
a ser grandes
cuando no a ser niños
de grandeza oculta.

Pero eso era ayer.

Hoy solo quedan ruinas y romances.

Fuego

En el cielo, una rosa de fuego.

En la arena, una playa sin juegos.

En la voz, ninguna palabra.

En el estanque, una ola solitaria.

En el cielo, mil petalos de fuego.

En la arena, la voz del estanque.

En el cielo.

Una lluvia de fuego.

En el cielo...

Mucho silencio.

Sobre el final

¡Ahí van las vías!
Las siguen trenes y árboles.
Y mientras tanto en el punto de fuga
las persigue una tierra sin nombre.

¡Ahi van los mercaderes de almas!
Llevan carros repletos de mercancía.
Y mientras tanto los espíritus
se diluyen en la melancolía.

¡Ahí van los días!
Marchan a derrotar al tiempo.
Y mientras tanto las estatuas
de los héroes se quedan en silencio.

¡Ahí se van los recuerdos!
Se van a dormir adonde viven los sueños.
Y mientras tanto en las torres
se deshilvanan los hilos del cielo.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Reflejos

Te he visto bailar
como si fueras agua,
hermosa como una noche
presa de las mareas.

Te he oído hablar
con los acordes
dulces del azar
que nada esconden.

Te he visto brillar
como rayos de plata.
Te he oído pensar
azul y dorada.

Y en cada paso,
auténtica.
En cada gesto,
un río.

En cada silencio,
plena.
En cada ruido,
el corazón mío...

domingo, 28 de noviembre de 2010

Serenata

La luz acaricia
árboles y piedras
hasta quedar tendida
en la tierra.

El rumor lejano
de la neblina
se alza contra
la tarde pristina.

El aire se ahoga en los besos
que no se dieron.

Las palabras huelgan
en tanto amor inconfeso.

Un pájaro indefenso
cruza el cielo
buscando una brisa
que lo salve del vuelo.

Un mundo se duerme
harto de soles
y viajes celestes
y lunas y noches.

El viento tiende un jardín
de oportunidades perdidas.

El tiempo bate alas sórdidas
dejando estelas sin fin.

El Orgullo de las Tempestades.

Por entre mares
de acero y fuego,
abordando al bajel
de mortal barquero,

Salto a la batalla sin miedo.

Por causas perdidas
y afrentas imperdonables,
por holocaustos y llantos
y penas inolvidables,

Dejo verter mi sangre.

Por escudos de bruma
y de espectros ateridos,
por crueles espadas
de rayo bruñido,

Reniego de la vida y del destino.

¿Qué mas dá?
Perdido por perdido,
no quedan finales
para mis caminos.

De esperanzas se han quedado vacíos.

¡Qué tan bello es
burlarse de la muerte!

Qué tan triste es
cuando te atrapa la suerte.

Los espejos de la locura.

De mil estrellas
está hecha tu risa.
Parpadea impredecible
y a la noche irisa.

De mil abrazos
está hecho este sueño;
de los que te daría
si fuera cierto.

Tus pasos están llenos
del sendero de mañana.

Un día me dijiste
lo que no decías.
Me quedé toda una vida
escuchando tu poesía.

Un día me dí cuenta
de lo mal que te querría.
Y mi corazón se fue volando
a la tierra sin días.

Tus ojos están hechos
con el sol de mañana.

Me refugié en un laberinto
lleno de espejos.
Nadie viene aquí.
Solo mis lamentos.

Aquí puedo ser sombra
sin descanso ni sopor,
tan liviana e irreal
como imposible es mi amor.

Tu recuerdo está tejido
con los hilos de mañana.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Cambios

Me quedé sin consuelo
para la crueldad del invierno.

Me quedé sin remedio
para la ilusión del verano.

Es que de tanto buscar
la nueva primavera,
y de menguar cazando
a las tardes de otoño,
extravié asta y bandera.

Me quedé con la rebeldía
de la juventud ingenua.

Me quedé con la desazón
de la vejez llena.

Será que cometí
el error grosero,
la arrogancia fácil
de creer justo desafiar
al mundo entero.

martes, 16 de noviembre de 2010

Musa.

¡Ay, triste musa mía!
Como quisiera verte
de virtud enaltecida.

Como quisiera verte desterrada
a un mundo sin falsedades
ni verdades ajadas.

Ojalá que tu música encontrara
un bardo inspirado,
una lira templada.

Déjame sólo a mi suerte,
oyendo los ecos de los poetas
que osaron desafiar a la muerte.

No te detengas,
no me extrañes,
no me sientas...

Que siempre habré de buscarte
¡Ay, triste musa mía!,
en los ocasos y levantes.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Justo

De entre todos mis sueños
y todas mis angustias,
de todas mis esperanzas
y de cualquiera de mis ansias,

mas digno de canto
no encuentro nada
que tu sonrisa
cuando se cruzan
nuestras miradas.

martes, 9 de noviembre de 2010

Testigos

Es como despertar
sin miedos ni dolores
ni preguntas ni dudas
ni penas ni temores.

Es cómo un día que nace
lleno de horas
para cantarle
a tu aurora.

Por el rayo de sol
de días dejado
que detrás de tus ojos
se ha quedado nublado.

Por la brizna de viento
que acompaña a tu voz
bailando como suspiro
y rodando los cielos.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Obvio

Triste destino aquel de lo pasado.

Amargo final para lo querido.

Es vano como la ilusión
de hacer perdurar en recuerdos
al espectro fugaz y desalmado
de lo que fuera una vez cierto.

Ojalá que lo que es bello
pudiera serlo sin dueño,
y en su final no quedar señado
en la media muerte de los deudos.

Por aquel tiempo
que era libre,
que era hermoso,
que era siempre.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

A medio oír

¿Por qué surcas el abismo
adonde no llega luz alguna?

Es que estoy buscando
un claro de luna.


¿Por qué te vas adonde
nadie más va llendo?

Es que me pareció
oír a alguien riendo.


No te alejes tanto,
que no podrás volver.

Ya es muy tarde para eso,
para todo, como lo era ayer.