Todavía me sorprende
que aún se oiga el llanto
sobre la tierra gobernada
por la soberanía del espanto.
jueves, 24 de marzo de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
El Árbol.
En la cima
de la colina
hay un árbol.
Me pregunto
si es un roble
o un manzano.
El cielo descansa
sobre su columna
de mármol.
Mi vista se acaba
en su verde
hartazgo.
De las preguntas
que quiero hacerle,
solo una callo.
Y de lo que él
a veces dice,
todo es amargo.
de la colina
hay un árbol.
Me pregunto
si es un roble
o un manzano.
El cielo descansa
sobre su columna
de mármol.
Mi vista se acaba
en su verde
hartazgo.
De las preguntas
que quiero hacerle,
solo una callo.
Y de lo que él
a veces dice,
todo es amargo.
domingo, 6 de marzo de 2011
El Canto del Fin del Mundo.
Un dragón nació sin alas,
una montaña cayó rendida,
un sueño despertó para siempre,
y un muerto quedó sin elegía.
En el último compás perdido,
sonando por siempre esperanzado
allí adonde nunca llegaremos,
se esconde un secreto cansado.
Cuando lo oigamos será tarde,
¡Ay de los que lo oíremos!
Pues lo perderemos todo
y el mundo quedará sin crisantemos.
una montaña cayó rendida,
un sueño despertó para siempre,
y un muerto quedó sin elegía.
En el último compás perdido,
sonando por siempre esperanzado
allí adonde nunca llegaremos,
se esconde un secreto cansado.
Cuando lo oigamos será tarde,
¡Ay de los que lo oíremos!
Pues lo perderemos todo
y el mundo quedará sin crisantemos.
jueves, 3 de marzo de 2011
Medio
Marea tras marea,
el tiempo cae
y nos arrastra
a nosotros con él.
¿O será que somos
nosotros los caedores
que llevan al tiempo
al abismo más pobre?
¿Será que hay finales,
o será que hay siempres?
Será porque es tanta la vigilia,
que los sueños son breves.
Será por miedo al silencio
que gustan los hombres
de encantar con palabras
a lo que no tiene nombre.
el tiempo cae
y nos arrastra
a nosotros con él.
¿O será que somos
nosotros los caedores
que llevan al tiempo
al abismo más pobre?
¿Será que hay finales,
o será que hay siempres?
Será porque es tanta la vigilia,
que los sueños son breves.
Será por miedo al silencio
que gustan los hombres
de encantar con palabras
a lo que no tiene nombre.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Arco.
El sol salió a la mañana
y se preguntó el porqué.
El cielo hizo silencio,
y se puso tornasolado,
sin memoria ni recuerdos,
sin vacío desalmado.
El sol levantó al día
y se preguntó el porqué.
La tierra hizo silencio
pero se puso de colores,
llena de voces y pasos
y piedras y flores.
El sol cayó a la tarde
y se preguntó el porqué.
La luz hizo silencio
y se vistió de noche,
y le siguió hasta el final
más allá del horizonte.
El sol se llevó al mundo
y se preguntó el porqué.
y se preguntó el porqué.
El cielo hizo silencio,
y se puso tornasolado,
sin memoria ni recuerdos,
sin vacío desalmado.
El sol levantó al día
y se preguntó el porqué.
La tierra hizo silencio
pero se puso de colores,
llena de voces y pasos
y piedras y flores.
El sol cayó a la tarde
y se preguntó el porqué.
La luz hizo silencio
y se vistió de noche,
y le siguió hasta el final
más allá del horizonte.
El sol se llevó al mundo
y se preguntó el porqué.
martes, 8 de febrero de 2011
El otro día.
El otro día vi pasar a una mujer
enredando en sus cabellos
a los hilos rojos del atardecer
del horizonte a los destellos.
No me atreví a preguntarle
de qué lugar era que venía,
pues sus pasos hacían alarde
de la más fugitiva hechicería.
No era joven, ni era bella,
pero hablaba como si supiera
los nombres de las estrellas,
y el secreto de sus lumbreras.
El otro día la ví pasar,
y dejé que se fuera,
pues no era mi lugar
digno de que se detuviera.
enredando en sus cabellos
a los hilos rojos del atardecer
del horizonte a los destellos.
No me atreví a preguntarle
de qué lugar era que venía,
pues sus pasos hacían alarde
de la más fugitiva hechicería.
No era joven, ni era bella,
pero hablaba como si supiera
los nombres de las estrellas,
y el secreto de sus lumbreras.
El otro día la ví pasar,
y dejé que se fuera,
pues no era mi lugar
digno de que se detuviera.
lunes, 7 de febrero de 2011
Pasos Perdidos.
Dichosos los pasos
que cruzan la memoria
como si fueran paseantes
de ciudades ilusorias.
En ellos destilan
sus eternos aromas
los vergeles agrestes
del pasado sin forma.
Y van por los espacios
que han quedado abiertos,
y también van por aquellos
que han quedado cerrados.
Suya es la última risa
del tiempo lisonjero,
y suya es la lágrima
que seca al desierto entero.
que cruzan la memoria
como si fueran paseantes
de ciudades ilusorias.
En ellos destilan
sus eternos aromas
los vergeles agrestes
del pasado sin forma.
Y van por los espacios
que han quedado abiertos,
y también van por aquellos
que han quedado cerrados.
Suya es la última risa
del tiempo lisonjero,
y suya es la lágrima
que seca al desierto entero.
martes, 1 de febrero de 2011
Gallardía
Las nubes se arremolinaban
sobre lo blanco del cielo,
torciendo un canto de lluvia,
domando vientos sin miedo.
La piedra se quedaba quieta,
sosteniendo en su lugar
a toda la faz de la tierra,
como si no pudiera dudar.
Las sombras se replegaban
asustadas de la tormenta
hacia el gris lavado
de la tarde incierta.
Y la cuerda resonaba
con el último acorde
de las gotas que caían
de celeste desorden.
sobre lo blanco del cielo,
torciendo un canto de lluvia,
domando vientos sin miedo.
La piedra se quedaba quieta,
sosteniendo en su lugar
a toda la faz de la tierra,
como si no pudiera dudar.
Las sombras se replegaban
asustadas de la tormenta
hacia el gris lavado
de la tarde incierta.
Y la cuerda resonaba
con el último acorde
de las gotas que caían
de celeste desorden.
miércoles, 19 de enero de 2011
Por más, o por menos.
Era un sueño solitario.
Como alma que lleva el viento.
Ante horrores era temerario.
Sorteaba males de a cientos.
¡Como si pudieran tocarlo!
En él vivían mil flores.
Y todos querían soñarlo.
Querían soñar con sus colores.
Era hijo de un mundo mejor.
Vivía siempre en la hora última.
Era hijo de la locura.
Vivía de promesas y de música.
Como alma que lleva el viento.
Ante horrores era temerario.
Sorteaba males de a cientos.
¡Como si pudieran tocarlo!
En él vivían mil flores.
Y todos querían soñarlo.
Querían soñar con sus colores.
Era hijo de un mundo mejor.
Vivía siempre en la hora última.
Era hijo de la locura.
Vivía de promesas y de música.
lunes, 10 de enero de 2011
Angular
Nací, y vivo, prisionero de un castillo de quimeras.
Falsedades e ilusiones son mis únicas carceleras.
Muchas cosas terribles se ven en ésta triste cárcel.
Pero hay dos que jamás habran de verse en sus pasillos sin ángel.
Hay un cielo nocturno sin lucero que jamás se verá en ella,
pues, ¿qué trama puede tener, sin centro, una red de estrellas?
Hay un espejismo que jamás verá el día.
Es el de un mundo adonde vos no estás, vida mía.
Falsedades e ilusiones son mis únicas carceleras.
Muchas cosas terribles se ven en ésta triste cárcel.
Pero hay dos que jamás habran de verse en sus pasillos sin ángel.
Hay un cielo nocturno sin lucero que jamás se verá en ella,
pues, ¿qué trama puede tener, sin centro, una red de estrellas?
Hay un espejismo que jamás verá el día.
Es el de un mundo adonde vos no estás, vida mía.
sábado, 1 de enero de 2011
Presente.
A través del bosque
caminan las jóvenes
con diademas de lágrimas
adornando sus sienes.
A través del bosque
regresan los jóvenes
con esperanzas partidas
escritas en los semblantes.
De a poco
se avecinan
al fulgor
de la neblina.
caminan las jóvenes
con diademas de lágrimas
adornando sus sienes.
A través del bosque
regresan los jóvenes
con esperanzas partidas
escritas en los semblantes.
De a poco
se avecinan
al fulgor
de la neblina.
sábado, 25 de diciembre de 2010
Corazón Amplio.
Arena.
Arena eterna que corre,
arena eterna que vuela,
rebaños de dunas y vientos
sin pastores ni parcelas.
Desierto.
Desierto de sueños,
desierto de pesadilla,
inmensa jaula del viajero
de ahuecadas mejillas.
Horizonte.
Horizonte lento y fugitivo,
horizonte paciente y meditativo,
carcelero de prisión enorme
adonde se pierden los destinos.
Arena eterna que corre,
arena eterna que vuela,
rebaños de dunas y vientos
sin pastores ni parcelas.
Desierto.
Desierto de sueños,
desierto de pesadilla,
inmensa jaula del viajero
de ahuecadas mejillas.
Horizonte.
Horizonte lento y fugitivo,
horizonte paciente y meditativo,
carcelero de prisión enorme
adonde se pierden los destinos.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Guías
Siempre pienso con justicia.
Será que me gusta aquello
con sustancia de quimera.
Será que sueño con lo bello.
Siempre me voy tras el relámpago.
Será que me asusta el ruido
que llega después de lo avistado.
Será que para parpadear vivo.
Siempre me pierdo en laberintos.
Será que tengo la esperanza
de enredarme en los caminos.
Será que el horizonte no me alcanza.
Siempre vuelvo de noche.
Será que busco un día
pleno de derroches.
Será que busco una vida.
Siempre te recuerdo.
Será que atesoro los mares
entre tanto desierto.
Será que amo los corales.
Será que me gusta aquello
con sustancia de quimera.
Será que sueño con lo bello.
Siempre me voy tras el relámpago.
Será que me asusta el ruido
que llega después de lo avistado.
Será que para parpadear vivo.
Siempre me pierdo en laberintos.
Será que tengo la esperanza
de enredarme en los caminos.
Será que el horizonte no me alcanza.
Siempre vuelvo de noche.
Será que busco un día
pleno de derroches.
Será que busco una vida.
Siempre te recuerdo.
Será que atesoro los mares
entre tanto desierto.
Será que amo los corales.
domingo, 19 de diciembre de 2010
El mendigo.
Voy a huir del presente
con pasos de mentira;
voy a jugar mi suerte
y perder la partida;
voy a saltar al abismo
sin miedo a lo profundo;
voy a robar amuletos
a la codicia del mundo;
voy a desatar los sueños
antes de que tengan mella;
voy a volar con alas
de vacío y estrellas;
voy a olvidarme en silencio
de como me ven tus ojos;
voy a reirme en soledad
entre recuerdos y despojos.
con pasos de mentira;
voy a jugar mi suerte
y perder la partida;
voy a saltar al abismo
sin miedo a lo profundo;
voy a robar amuletos
a la codicia del mundo;
voy a desatar los sueños
antes de que tengan mella;
voy a volar con alas
de vacío y estrellas;
voy a olvidarme en silencio
de como me ven tus ojos;
voy a reirme en soledad
entre recuerdos y despojos.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Lluvias
Bailan acacias blancas
al caer de los árboles.
Saltaron sin miedo
y ahora flotan en el aire.
Los jazmines las esperan
con los rostros blancos
vueltos hacia el cielo,
y suspiros vanos.
Pero las acacias
no terminan de caer.
Y los árboles,
¡Los árboles!
nunca se terminan
de entristecer.
al caer de los árboles.
Saltaron sin miedo
y ahora flotan en el aire.
Los jazmines las esperan
con los rostros blancos
vueltos hacia el cielo,
y suspiros vanos.
Pero las acacias
no terminan de caer.
Y los árboles,
¡Los árboles!
nunca se terminan
de entristecer.
Sucedió y sucedía.
El jóven se moría
sin apuro y sin consuelo
de las horas soñadas
en otra compañía.
La jóven se ilusionaba
con un sol
que brillara para ella
y sus ojos iluminara.
Los viejos pedían
segundas chances
en senderos enmalezados
con la maraña de otros días.
Los niños jugaban
a ser grandes
cuando no a ser niños
de grandeza oculta.
Pero eso era ayer.
Hoy solo quedan ruinas y romances.
sin apuro y sin consuelo
de las horas soñadas
en otra compañía.
La jóven se ilusionaba
con un sol
que brillara para ella
y sus ojos iluminara.
Los viejos pedían
segundas chances
en senderos enmalezados
con la maraña de otros días.
Los niños jugaban
a ser grandes
cuando no a ser niños
de grandeza oculta.
Pero eso era ayer.
Hoy solo quedan ruinas y romances.
Fuego
En el cielo, una rosa de fuego.
En la arena, una playa sin juegos.
En la voz, ninguna palabra.
En el estanque, una ola solitaria.
En el cielo, mil petalos de fuego.
En la arena, la voz del estanque.
En el cielo.
Una lluvia de fuego.
En el cielo...
Mucho silencio.
En la arena, una playa sin juegos.
En la voz, ninguna palabra.
En el estanque, una ola solitaria.
En el cielo, mil petalos de fuego.
En la arena, la voz del estanque.
En el cielo.
Una lluvia de fuego.
En el cielo...
Mucho silencio.
Sobre el final
¡Ahí van las vías!
Las siguen trenes y árboles.
Y mientras tanto en el punto de fuga
las persigue una tierra sin nombre.
¡Ahi van los mercaderes de almas!
Llevan carros repletos de mercancía.
Y mientras tanto los espíritus
se diluyen en la melancolía.
¡Ahí van los días!
Marchan a derrotar al tiempo.
Y mientras tanto las estatuas
de los héroes se quedan en silencio.
¡Ahí se van los recuerdos!
Se van a dormir adonde viven los sueños.
Y mientras tanto en las torres
se deshilvanan los hilos del cielo.
Las siguen trenes y árboles.
Y mientras tanto en el punto de fuga
las persigue una tierra sin nombre.
¡Ahi van los mercaderes de almas!
Llevan carros repletos de mercancía.
Y mientras tanto los espíritus
se diluyen en la melancolía.
¡Ahí van los días!
Marchan a derrotar al tiempo.
Y mientras tanto las estatuas
de los héroes se quedan en silencio.
¡Ahí se van los recuerdos!
Se van a dormir adonde viven los sueños.
Y mientras tanto en las torres
se deshilvanan los hilos del cielo.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Reflejos
Te he visto bailar
como si fueras agua,
hermosa como una noche
presa de las mareas.
Te he oído hablar
con los acordes
dulces del azar
que nada esconden.
Te he visto brillar
como rayos de plata.
Te he oído pensar
azul y dorada.
Y en cada paso,
auténtica.
En cada gesto,
un río.
En cada silencio,
plena.
En cada ruido,
el corazón mío...
como si fueras agua,
hermosa como una noche
presa de las mareas.
Te he oído hablar
con los acordes
dulces del azar
que nada esconden.
Te he visto brillar
como rayos de plata.
Te he oído pensar
azul y dorada.
Y en cada paso,
auténtica.
En cada gesto,
un río.
En cada silencio,
plena.
En cada ruido,
el corazón mío...
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