¡Que grande es el desierto
que cruzan mis versos!
No alcanza a llenarlo
el más puro de los soles
ni el más ávido de los vientos
alcanza a recorrerlo.
Su verano es tan oro
cómo azul es el invierno.
Muy lejos pueden verse
en eterna danza espejismos
que enamoran al viajero
que no teme perderse.
Sus arenas arden tanto
que no las toca el cielo.
sábado, 21 de abril de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
El Juego.
Extraños juegos aquellos que
los hombres hacen de su vida.
De silencio son sus verdades,
de palabras son sus mentiras.
Algunos temen a la noche.
Algunos llenan de terror al día.
los hombres hacen de su vida.
De silencio son sus verdades,
de palabras son sus mentiras.
Algunos temen a la noche.
Algunos llenan de terror al día.
lunes, 27 de febrero de 2012
El concilio de la Desesperanza.
La conjura de mis sueños
se reúne por vieja promesa
a recordarse unos a otros
de la verdad y la belleza.
¡Brillan a la noche
como estrellas!
¡Cantan al día
como ruiseñores!
Me miran en silencio
y esperan que me les una.
¡No saben que estoy triste,
cansado, sin esperanza alguna!
¡No saben que por protegerlos
de la crueldad y la mentira
se me ha ido ya la vida!
No saben que he caído tan bajo
que me duele el corazón
cuando miro tan arriba sus alturas.
se reúne por vieja promesa
a recordarse unos a otros
de la verdad y la belleza.
¡Brillan a la noche
como estrellas!
¡Cantan al día
como ruiseñores!
Me miran en silencio
y esperan que me les una.
¡No saben que estoy triste,
cansado, sin esperanza alguna!
¡No saben que por protegerlos
de la crueldad y la mentira
se me ha ido ya la vida!
No saben que he caído tan bajo
que me duele el corazón
cuando miro tan arriba sus alturas.
lunes, 20 de febrero de 2012
Ligero.
Allí arriba en el aire,
suspendido en el cielo,
¿Cómo es que vuelas?
¿Es por el cálido empuje del viento,
o por lo liviano de tu pecho?
suspendido en el cielo,
¿Cómo es que vuelas?
¿Es por el cálido empuje del viento,
o por lo liviano de tu pecho?
martes, 14 de febrero de 2012
Última canción de la noche.
Al silencio le canto,
pues me hace compañía
en cada risa y cada llanto,
y canto con alegría
lo que de otros es espanto,
que sale lo mismo la agonía
de herejes que la de santos,
y los hechos que la fantasía.
pues me hace compañía
en cada risa y cada llanto,
y canto con alegría
lo que de otros es espanto,
que sale lo mismo la agonía
de herejes que la de santos,
y los hechos que la fantasía.
sábado, 11 de febrero de 2012
Unos versos más como tantos otros.
Siempre salen sin miedo
las estrellas solitarias
al negro vacío celeste,
los acordes de la guitarra
a las melodías más tristes,
el cielo vestido de azul
a recoger todos sus pájaros,
la luz dorada del amanecer
a los días más aciagos,
la risa como norma
a este mundo absurdo,
y el amor más puro
del corazón más yermo.
las estrellas solitarias
al negro vacío celeste,
los acordes de la guitarra
a las melodías más tristes,
el cielo vestido de azul
a recoger todos sus pájaros,
la luz dorada del amanecer
a los días más aciagos,
la risa como norma
a este mundo absurdo,
y el amor más puro
del corazón más yermo.
domingo, 5 de febrero de 2012
Un amor.
Bajo la fronda de un árbol,
entre sombras que se caen de las ramas,
un amor se muere,
despacio.
La tarde llega a su fin,
y arde su rojo final
en el estertor prisionero
del ocaso.
Bajo la fronda del árbol,
errante en el tiempo,
ingenuo y siempre joven,
un amor se muere,
despacio.
Las estrellas comienzan
a caer del cielo
como lágrimas,
despacio.
Aquel amor no quiere morir.
Aquel amor se quiere eterno.
¿Sobrevivirá la noche?
¿O el amanecer lo encontrará
muerto?
Un corazón se apaga,
despacio,
y otro canta,
despacio.
Bajo la fronda de un árbol,
un amor que siempre muere,
se abraza a los cielos
y vivo o muerto,
quiere,
despacio.
entre sombras que se caen de las ramas,
un amor se muere,
despacio.
La tarde llega a su fin,
y arde su rojo final
en el estertor prisionero
del ocaso.
Bajo la fronda del árbol,
errante en el tiempo,
ingenuo y siempre joven,
un amor se muere,
despacio.
Las estrellas comienzan
a caer del cielo
como lágrimas,
despacio.
Aquel amor no quiere morir.
Aquel amor se quiere eterno.
¿Sobrevivirá la noche?
¿O el amanecer lo encontrará
muerto?
Un corazón se apaga,
despacio,
y otro canta,
despacio.
Bajo la fronda de un árbol,
un amor que siempre muere,
se abraza a los cielos
y vivo o muerto,
quiere,
despacio.
domingo, 22 de enero de 2012
Maravillas
Tienes muchos nombres
y no puedo decir ni uno:
ni sol ni estrella,
ni sueño diurno,
ni canción del cielo,
ni alondra ni liebre,
ni música que se embriaga
cuando bailas tu baile,
ni sombra en verano,
ni nieve en invierno,
ni rima fugitiva
que escapa a los versos,
ni latido en mi pecho
abanderado de tus ojos,
ni el azul de los cuadros,
ni el oro de los locos,
ni los miles de diamantes
que brillan en el lago
cuando viste la diadema
de los días santiagos,
ni esmeralda de la tierra,
ni alma de la desmesura,
ni el trino de las aves
que cantan su locura.
¡Tantos nombres
para decirte,
que ya no sé
como llamarte!
y no puedo decir ni uno:
ni sol ni estrella,
ni sueño diurno,
ni canción del cielo,
ni alondra ni liebre,
ni música que se embriaga
cuando bailas tu baile,
ni sombra en verano,
ni nieve en invierno,
ni rima fugitiva
que escapa a los versos,
ni latido en mi pecho
abanderado de tus ojos,
ni el azul de los cuadros,
ni el oro de los locos,
ni los miles de diamantes
que brillan en el lago
cuando viste la diadema
de los días santiagos,
ni esmeralda de la tierra,
ni alma de la desmesura,
ni el trino de las aves
que cantan su locura.
¡Tantos nombres
para decirte,
que ya no sé
como llamarte!
sábado, 21 de enero de 2012
Libertad
Otro prisionero más
en esta carcel
de desconcierto
y pavimento.
Que mira
por la ventana
al indómito
firmamento.
Y se pregunta
por las aves
y el abrazo
del viento.
¿Por qué no le alcanza
el consuelo
de inventar leyes
y ordenamientos?
¿Por qué sus vecinos
en otras celdas
están contentos?
Los alcaides dicen
que los muros
los hacen libres
en un mundo imperfecto.
¿Es eso la libertad?
¿O la libertad
solo es una bandera
para darles a los desesperados,
el nombre de una quimera
para que los poetas
nombren en sus versos?
El prisionero se pregunta
si la libertad no estará
en algún lugar
adonde los profetas no llegan,
ni los gobernantes de hombres
aventuran sus mentiras,
ni los dueños del hambre
nutren sus alcancías.
Me gustaría
decirle al prisionero
que no hay lugar en
nuestras celdas
para tales pensamientos.
¿Pero quien soy
yo para decirle nada?
Solo soy
otro viejo prisionero
abandonado
en esta carcel
de desconcierto
y pavimento.
en esta carcel
de desconcierto
y pavimento.
Que mira
por la ventana
al indómito
firmamento.
Y se pregunta
por las aves
y el abrazo
del viento.
¿Por qué no le alcanza
el consuelo
de inventar leyes
y ordenamientos?
¿Por qué sus vecinos
en otras celdas
están contentos?
Los alcaides dicen
que los muros
los hacen libres
en un mundo imperfecto.
¿Es eso la libertad?
¿O la libertad
solo es una bandera
para darles a los desesperados,
el nombre de una quimera
para que los poetas
nombren en sus versos?
El prisionero se pregunta
si la libertad no estará
en algún lugar
adonde los profetas no llegan,
ni los gobernantes de hombres
aventuran sus mentiras,
ni los dueños del hambre
nutren sus alcancías.
Me gustaría
decirle al prisionero
que no hay lugar en
nuestras celdas
para tales pensamientos.
¿Pero quien soy
yo para decirle nada?
Solo soy
otro viejo prisionero
abandonado
en esta carcel
de desconcierto
y pavimento.
lunes, 9 de enero de 2012
Paredes de arena.
Era un día de verano
y de mar muy calma
en el que mis pasos
se perdían por la playa.
El cielo brillaba con tesón
como si no hubiera más nada
de horizonte a horizonte
que su azul y sus nubes blancas.
El mar cantaba en voz baja
en el idioma de las olas lentas
sus gestas y sus corrientes
y las del viento y la tormenta.
Me dejé caer sobre
el sostén de la arena.
¡Sus dunas hicieron como olas,
olas de mar serena!
La arena tomó mis manos
y a mi corazón un capricho.
Mis palmas ardían de piedra,
mi pecho de sueños sencillos.
Levanté un castillo de arena,
de paredes de oro liso,
de almenas orgullosas,
de sombríos pasadizos.
¿Qué más noble refugio
tuvo jamás un señor,
hijo como en mito
de una tarde de sol?
Mas se hizo hora de irme.
No era mi sino ver a las mareas
devorar a la playa entera
y derrumbar mi fortaleza.
Por que...
¿Qué le espera a la arena
cuando se yergue contra
el embate de las olas?
¿Que sabe el mar
sobre paredes y sombras
y rampas y almenas?
¿Que lugar guarda
la naturaleza
para obra tan ingenua?
No creo que el tiempo
haya perdonado
a mi frágil fortaleza.
Pero tal vez algún día
alguien camine por la playa
un distraído paseo.
Y encuentre paredes de arena.
y de mar muy calma
en el que mis pasos
se perdían por la playa.
El cielo brillaba con tesón
como si no hubiera más nada
de horizonte a horizonte
que su azul y sus nubes blancas.
El mar cantaba en voz baja
en el idioma de las olas lentas
sus gestas y sus corrientes
y las del viento y la tormenta.
Me dejé caer sobre
el sostén de la arena.
¡Sus dunas hicieron como olas,
olas de mar serena!
La arena tomó mis manos
y a mi corazón un capricho.
Mis palmas ardían de piedra,
mi pecho de sueños sencillos.
Levanté un castillo de arena,
de paredes de oro liso,
de almenas orgullosas,
de sombríos pasadizos.
¿Qué más noble refugio
tuvo jamás un señor,
hijo como en mito
de una tarde de sol?
Mas se hizo hora de irme.
No era mi sino ver a las mareas
devorar a la playa entera
y derrumbar mi fortaleza.
Por que...
¿Qué le espera a la arena
cuando se yergue contra
el embate de las olas?
¿Que sabe el mar
sobre paredes y sombras
y rampas y almenas?
¿Que lugar guarda
la naturaleza
para obra tan ingenua?
No creo que el tiempo
haya perdonado
a mi frágil fortaleza.
Pero tal vez algún día
alguien camine por la playa
un distraído paseo.
Y encuentre paredes de arena.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Ser
Tengo una mente vacía;
una voz cansada;
ojos que miran lejos;
y un par de alas gastadas.
No tengo techo;
ni cielo ni estrella;
ni gran sabiduría;
ni palabras bellas.
Aunque mis manos
sostengan riquezas
nada poseo.
Aunque mi corazón
se muera de amor
nada deseo.
Voy como el viento.
Vuelvo como el cielo.
una voz cansada;
ojos que miran lejos;
y un par de alas gastadas.
No tengo techo;
ni cielo ni estrella;
ni gran sabiduría;
ni palabras bellas.
Aunque mis manos
sostengan riquezas
nada poseo.
Aunque mi corazón
se muera de amor
nada deseo.
Voy como el viento.
Vuelvo como el cielo.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Curiosidades.
¿Has visto a los bailarines
que bailan esta canción,
y transforman a sus notas
en puntos en el aire?
¿Has visto a los poetas
que arrojaron su corazón
a lo que no tiene
preguntas ni respuestas?
¿Has visto a los colores
encerrados en los cuadros
cuando ni siquiera están
en los ojos de los pintores?
¿No es como si nunca
los hubieras visto?
que bailan esta canción,
y transforman a sus notas
en puntos en el aire?
¿Has visto a los poetas
que arrojaron su corazón
a lo que no tiene
preguntas ni respuestas?
¿Has visto a los colores
encerrados en los cuadros
cuando ni siquiera están
en los ojos de los pintores?
¿No es como si nunca
los hubieras visto?
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Una historia corta.
El paso de los años
se sabe inevitable
como la distancia del olvido
se siente insalvable.
Las palabras se marchitan
como las margaritas en invierno
y las paredes se agrietan ante
los aguaceros y los vientos.
El aire se cansa de llevar
todas nuestras canciones
y cada vez es menos lejos
que se oyen nuestras voces.
No existe remedio
para el pesar oscuro
del saberse libre
de los caprichos del futuro.
Nada hay tan incansable
como el corazón que vuelve
siempre al mismo consuelo
y a todo lo inconsolable.
se sabe inevitable
como la distancia del olvido
se siente insalvable.
Las palabras se marchitan
como las margaritas en invierno
y las paredes se agrietan ante
los aguaceros y los vientos.
El aire se cansa de llevar
todas nuestras canciones
y cada vez es menos lejos
que se oyen nuestras voces.
No existe remedio
para el pesar oscuro
del saberse libre
de los caprichos del futuro.
Nada hay tan incansable
como el corazón que vuelve
siempre al mismo consuelo
y a todo lo inconsolable.
lunes, 28 de noviembre de 2011
¿Promesas?
¿Quieres que te prometa
algo del futuro?
Ay, amor,
como me gustaría.
Cómo me gustaría
regalarte el cielo
para que brillara azul
en todos tus sueños.
Y si bien algo de cielo
puedo conjurarte,
amor de mi vida...
¡Al futuro no hay nada
que yo pueda robarle!
Se esconde tan lejos
que no puedo alcanzarle,
es un viejo tramposo
al que nunca doy alcance.
¿Qué puedo decir que sea sincero
y no haya visto ya su hora?
¿Una promesa diferente?
¿Y si te prometo, para siempre,
lo que tenemos ahora?
algo del futuro?
Ay, amor,
como me gustaría.
Cómo me gustaría
regalarte el cielo
para que brillara azul
en todos tus sueños.
Y si bien algo de cielo
puedo conjurarte,
amor de mi vida...
¡Al futuro no hay nada
que yo pueda robarle!
Se esconde tan lejos
que no puedo alcanzarle,
es un viejo tramposo
al que nunca doy alcance.
¿Qué puedo decir que sea sincero
y no haya visto ya su hora?
¿Una promesa diferente?
¿Y si te prometo, para siempre,
lo que tenemos ahora?
viernes, 25 de noviembre de 2011
Conversaciones del día primero.
Hay muchas cosas
que quiero decirte.
Cada una de ellas
es más pequeña
que una palabra.
Todas vuelan juntas
como gotas
en la niebla.
Tal vez algún día
vos me las expliques.
Y entienda el juego
de luces
y sombras.
Y entienda los días
y las noches
en vela.
que quiero decirte.
Cada una de ellas
es más pequeña
que una palabra.
Todas vuelan juntas
como gotas
en la niebla.
Tal vez algún día
vos me las expliques.
Y entienda el juego
de luces
y sombras.
Y entienda los días
y las noches
en vela.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Los Navegantes
Una barca tan pequeña
y una mar tan grande.
Una tormenta inclemente
y unas olas indomables.
Un marino intrépido
y las aguas adelante.
Una noche tan vasta
y un día inalcanzable.
Un frío inhumano
y abismos insondables.
La guía de un lucero
y su brillo incesante.
y una mar tan grande.
Una tormenta inclemente
y unas olas indomables.
Un marino intrépido
y las aguas adelante.
Una noche tan vasta
y un día inalcanzable.
Un frío inhumano
y abismos insondables.
La guía de un lucero
y su brillo incesante.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Convicciones del cinismo.
Tengo muchos ideales
ondeando alto como banderas.
Volarían más livianas
si sobre ellas no lloviera...
Me perdí por los laberintos
de los soles y las estrellas.
¡Si tan solo su luz
no me hubiera hecho mella!
Luché con muchas palabras
contra el silencio vacío.
¡Si entonces hubiera sabido
que prefiero la nada al ruido!
Compartí contigo muchos días.
Nunca te confesé mi amor.
¡Oh, si algún un día me dijeras
que quieres mi corazón!
ondeando alto como banderas.
Volarían más livianas
si sobre ellas no lloviera...
Me perdí por los laberintos
de los soles y las estrellas.
¡Si tan solo su luz
no me hubiera hecho mella!
Luché con muchas palabras
contra el silencio vacío.
¡Si entonces hubiera sabido
que prefiero la nada al ruido!
Compartí contigo muchos días.
Nunca te confesé mi amor.
¡Oh, si algún un día me dijeras
que quieres mi corazón!
martes, 15 de noviembre de 2011
Nada nuevo bajo el sol.
A veces algo se aprende.
A veces algo se olvida.
Cualquiera de las dos sorprende.
La vida gira como moneda.
A veces cae cara,
a veces cae ceca.
Los días vienen y van.
Hay cosas que no se repiten.
Hay cosas que quedan igual.
A veces algo se olvida.
Cualquiera de las dos sorprende.
La vida gira como moneda.
A veces cae cara,
a veces cae ceca.
Los días vienen y van.
Hay cosas que no se repiten.
Hay cosas que quedan igual.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Naturaleza oculta.
Es sencillo ver
lo que no necesita
ocultarse.
Es hermoso cuando
el tiempo encuentra
donde quedarse.
Mucho enseña lo que florece
sin nunca marchitarse.
Nada quiere para sí
lo que solo quiere darse.
lo que no necesita
ocultarse.
Es hermoso cuando
el tiempo encuentra
donde quedarse.
Mucho enseña lo que florece
sin nunca marchitarse.
Nada quiere para sí
lo que solo quiere darse.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Silencio.
¿Qué puede enseñar una rima
sobre el amor verdadero?
Ya todo lo sabe
el corazón sincero.
¿Qué misterio yace escondido
en las tramas de palabras?
Los pretenciosos aún buscan
deshilvanar las trampas.
¿Qué nos dejan los juegos
una vez que se acaban?
Nos abandonan las reglas
que al silencio se llaman.
¿Qué queda por decirse
en las cartas no escritas?
La verdad se calla
pues la nada es quien recita.
sobre el amor verdadero?
Ya todo lo sabe
el corazón sincero.
¿Qué misterio yace escondido
en las tramas de palabras?
Los pretenciosos aún buscan
deshilvanar las trampas.
¿Qué nos dejan los juegos
una vez que se acaban?
Nos abandonan las reglas
que al silencio se llaman.
¿Qué queda por decirse
en las cartas no escritas?
La verdad se calla
pues la nada es quien recita.
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